HADRAMOUT, Sept. 8, 2026 -- A screenshot shows trucks burning after they were targeted by ballistic missiles launched by Houthi group near Al-Wadiah military camp in Hadramout province, Yemen on Sept. 7, 2026. Yemen's Houthi group said Monday that it had - Mohammed / Xinhua News / Europa Press
MADRID 14 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente ha afirmado este domingo que al menos 150 civiles han fallecido y un mínimo de 200 han resultado heridos en los últimos diez días a causa de ataques atribuidos a las milicias rebeldes hutíes en su ofensiva hacia el estratégico estrecho de Bab el Mandeb.
"El Ministerio de Derechos Humanos condena enérgicamente la escalada militar y las violaciones generalizadas cometidas por las milicias terroristas hutíes desde el 3 de septiembre", ha afirmado la cartera en un comunicado en el que alude a ataques "en varias zonas de las gobernaciones de Taiz, Hodeida y Marib, así como bombardeos con misiles balísticos, drones y diversos tipos de armamento, y ataques contra zonas pobladas, campamentos de desplazados y convoyes de civiles desplazados de zonas de combate".
Asimismo, y haciendo referencia a un recuento inicial, el Ministerio ha indicado estos ataques han provocado "la muerte de 150 civiles y heridas a más de 200", a lo que ha agregado que "cerca de 85.000 personas se han visto obligadas a huir de sus hogares, sufriendo la destrucción de propiedades y la privación de sus hogares, medios de subsistencia y necesidades básicas".
La cartera ha relatado ejemplos como "bombardeos directos contra civiles que huían" de zonas de combate en la gobernación de Hodeida y que afectaron a "civiles incluso cuando se dirigían desde zonas de conflicto a zonas más seguras", dejando así "decenas de muertos y heridos". El comunicado también recoge "repetidos bombardeos con misiles balísticos y drones" contra campamentos de desplazados y barrios residenciales en Marib, "lo que provocó la muerte o heridas a decenas de niños y expuso a miles de familias desplazadas a riesgos directos y a una nueva ola de violencia y desplazamiento".
Asimismo, el Ejecutivo radicado en Adén ha denunciado "asaltos y saqueos de sedes de organizaciones internacionales, viviendas e instituciones gubernamentales, así como el secuestro de un periodista en la ciudad de Moca, además del secuestro de empleados, funcionarios públicos y trabajadores del poder judicial".
Subrayando que estos hechos "constituyen graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos", la cartera ha esgrimido que "algunos de estos actos podrían constituir crímenes de guerra".
Ante esta situación, "el Ministerio de Derechos Humanos responsabiliza a las milicias terroristas hutíes de estas violaciones e insta a la comunidad internacional, a Naciones Unidas, al Alto Comisionado para los Derechos Humanos y al Consejo de Derechos Humanos a que adopten medidas urgentes para detener los ataques contra civiles, garantizar la protección de los desplazados, los campamentos, los convoyes de evacuación y las instalaciones médicas, liberar a los secuestrados y detenidos arbitrariamente, y esclarecer la situación de quienes aún permanecen detenidos", reza la nota.
Paralelamente, ha solicitado "apoyo para las labores de seguimiento, documentación, investigación y preservación de pruebas, en coordinación con las autoridades nacionales pertinentes", para así poder "garantizar la protección de víctimas y testigos, exigir responsabilidades a los culpables de violaciones y brindar reparación a los afectados, además de fortalecer la respuesta humanitaria". "Los ataques continuos contra la población civil no deben quedar impunes", ha zanjado.
El comunicado ha llegado en un domingo en el que la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha cifrado en más de 82.000 los desplazados --56.000 de ellos de la provincia de Taiz-- a causa de la reciente ofensiva hutí en la zona del estratégico estrecho de Bab el Mandeb, que ha llevado a más de 2.000 personas a escapar por mar hacia Yibuti.
Los hutíes lanzaron el 3 de septiembre una ofensiva en zonas de las provincias de Taiz y Hodeida y desde entonces han logrado importantes avances territoriales, incluida la toma de la ciudad de Moca y otros puntos en la costa del mar Rojo, en un duro varapalo para las autoridades reconocidas internacionalmente.
Estos avances incrementan las capacidades de los rebeldes de afectar el tráfico marítimo en Bab el Mandeb --algo que ya han prometido que no harán--, cuya importancia ha aumentado a raíz de las afectaciones al tránsito en el estrecho de Ormuz tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán.