Archivo - RUSSIA, REPUBLIC OF DAGESTAN - JULY 22, 2026: A Rosatom banner is seen during the inauguration ceremony for Novolakskaya Wind Farm. Located in Kumtorkalinsky and Novolaksky districts, the wind farm has 120 wind turbines with an output of 2.5MW e - Sergei Fadeichev / Zuma Press / Europa Press
MADRID 10 Oct. (EUROPA PRESS) -
La corporación nuclear estatal rusa Rosatom ha anunciado que un tribunal arbitral de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) ha fallado a su favor en el litigio que mantiene con la compañía finlandesa Fennovoima por la cancelación de la central nuclear Hanhikivi-1, prevista en el norte de Finlandia. Según la empresa rusa, el órgano arbitral ha considerado ilegal la decisión unilateral de poner fin al contrato de construcción en 2022.
El proyecto, presupuestado en unos 7.000 millones de euros, quedó paralizado en mayo de este año, cuando Fennovoima comunicó la ruptura del acuerdo. La decisión se produjo después de que Rusia iniciara su ofensiva militar a gran escala en Ucrania y estuvo motivada, según la parte finlandesa, por los importantes retrasos acumulados y los riesgos políticos asociados a la iniciativa.
Rosatom sostiene que el tribunal también ha concluido que los trabajos avanzaban "satisfactoriamente" cuando se canceló el proyecto. No obstante, la compañía ha advertido de que este pronunciamiento no pone fin a la controversia y ha asegurado que continuará defendiendo sus intereses en otras instancias judiciales.
"La victoria de hoy es importante, pero no definitiva. Seguiremos demostrando que tenemos razón con respecto al proyecto finlandés en los tribunales de diversas instancias", ha afirmado el director general de Rosatom, Alexei Lijachev, en un comunicado recogido por la agencia rusa de noticias Interfax.
El responsable de la corporación rusa ha expresado también su confianza en que Finlandia vuelva a apostar por el desarrollo de la energía nuclear cuando cambie el contexto político. "Mantengo la esperanza de que, cuando se disipen las incertidumbres políticas y las extrañas conductas de algunos países de la Unión Europea, el Gobierno finlandés retome este tema", ha señalado Lijachev, quien --a título de ejemplo-- ha hecho referencia el interés de Bulgaria por recuperar sus planes de desarrollo nuclear.
Por otro lado, el directivo ha defendido asimismo la actuación de Rosatom en el país balcánico y ha recordado que la empresa inició su participación en esa iniciativa hace aproximadamente una década y que procedió "de forma totalmente legal y con éxito".
Fennovoima, por su parte, aún no se ha pronunciado sobre esta última decisión arbitral.
El acuerdo para construir Hanhikivi-1 se firmó en 2013 y contemplaba una instalación con una potencia de 1.200 megavatios. Fennovoima estaba participada originalmente en dos tercios por accionistas finlandeses, entre ellos Fortum, Outokumpu y SSAB, a través de una empresa conjunta, mientras que la parte rusa controlaba entonces el tercio restante. Esta estructura experimentó cambios después de la ruptura del proyecto.
La compañía finlandesa justificó la ruptura contractual, entre otros motivos, por los problemas que amenazaban el calendario de ejecución. "La decisión de romper el contrato no era fácil. En el proyecto de esta envergadura hay importantes desafíos, y las decisiones se toman solo tras un examen exhaustivo. Somos plenamente conscientes del impacto negativo y hacemos todo lo posible para mitigar el efecto", explicaba la corporación en un comunicado publicado a comienzos de mayo de este año.
El proyecto contemplaba que la construcción de la mencionada central nuclear acarreara un coste de 7.000 millones de euros aproximadamente y se encontraba en la fase de concesión de licencias en el momento de la cancelación.