Libia.- La ONU expresa su "grave preocupación" por el deterioro de la situación - Amru Salahuddien/dpa - Archivo
MADRID, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ha expresado su "grave preocupación" por el impacto de la violencia en zonas pobladas de Libia y ha instado a todas las partes a respetar a la ciudadanía ajena al conflicto, habida cuenta de que este año ya han perdido la vida al menos 284 civiles y otros 363 han resultado heridos.
El balance de víctimas, elaborado por el Alto Comisionado en colaboración con la misión de la ONU en Libia (UNSMIL), evidencia el deterioro de la situación en un país que vive sumido en el caos desde la caída en 2011 del régimen de Muamar Gadafi. La ofensiva lanzada sobre Trípoli por las fuerzas leales al Gobierno del este ha exacerbado las tensiones.
El informe ha identificado los ataques aéreos como la principal causa de víctimas civiles, con 182 muertos y 212 heridos, por delante de los enfrentamientos en tierra, la explosión de bombas caseras, los secuestros y las ejecuciones extrajudiciales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha detectado desde principios de año 61 ataques contra instalaciones y personal médico, un aumento del 69 por ciento en comparación con 2018.
"Tenemos una grave preocupación por el impacto del conflicto en zonas densamente pobladas como Abu Salim y Al Hadba, donde unos 100.000 civiles más podrían convertirse en desplazados, sumándose a los 343.000 que ya lo son", ha advertido el Alto Comisionado en un comunicado, en el que ha denunciado también la violencia y amenazas contra periodistas y activistas.
Todo ello, según la organización, en un "continuo clima de impunidad", como habría quedado de manifiesto el 15 de diciembre con la absolución de todos los exdirigentes juzgados por la masacre de 1.200 personas en una cárcel de Trípoli en 1996. Entre los procesados estaba el antiguo jefe de los servicios de Inteligencia Abdulá al Senussi.
"La masacre de Abu Salim fue uno de los agravios que llevaron al alzamiento de 2011 en Libia. Reiteramos la petición que hicimos en septiembre para crear un mecanismo de investigación de los delitos graves cometidos en Libia", ha reclamado la oficina de Derechos Humanos de Naciones Unidas.
DENUNCIA EL TRATO A MIGRANTES
A las preocupaciones del Alto Comisionado se suma también el trato dado en Libia a migrantes y refugiados, "sujetos de forma rutinaria a violaciones y abusos", entre ellos "ejecuciones extrajudiciales, detención arbitraria, desapariciones forzadas, torturas, violencia sexual y de género, secuestro a cambio de rescates, extorsión y trabajos forzosos", tanto por parte de las autoridades como de las mafias que trafican con ellos.
Libia es uno de los principales puntos de salida para quienes quieren llegar de forma irregular a las costas del sur de Europa. Entre enero y noviembre, más de 8.600 migrantes y refugiados fueron interceptados por la Guardia Costera libia y devueltos al país norteafricano, al que las organizaciones internacionales siguen sin considerar un "puerto seguro" para desembarcos.
La mayoría de estas personas devueltas terminan en centros de detención, a merced de todo tipo de violaciones de Derechos Humanos y sin garantías de ningún tipo, ha lamentado el Alto Comisionado de la ONU en su valoración.
Por otra parte, este órgano estima que más de 8.800 personas están recluidas en alguna de las 28 cárceles oficiales bajo mando del Ministerio de Justicia --un 60 por ciento a la espera de juicio--. Estos centros también son escenario de abusos y la situación podría ser "incluso peor" en las instalaciones "no oficiales", gestionadas en su mayoría por grupos armados.