Archivo - March 4, 2026, Tehran, Tehran, Iran: An IRGC soldier is standing in front of one of the police headquarters buildings that was targeted during the US and Israeli attacks on Iran, causing the destruction of the building and damage to surrounding - Sobhan Farajvan / Zuma Press / Europa Press
MADRID 30 Sep. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de Irán han ejecutado este miércoles a dos hombres acusados de matar a cuatro miembros de las fuerzas de seguridad durante las protestas antigubernamentales registradas entre finales de diciembre de 2025 y febrero de 2026.
Según las informaciones del portal de noticias Mizan Online, vinculado al aparato judicial iraní, los ajusticiados son Ali Hemati y Mayid Nikandish, quienes fueron declarados culpables de la muerte de cuatro agentes durante las movilizaciones en la ciudad de Mashhad, situada en el noreste del país asiático.
Así, las ejecuciones, que se han llevado a cabo por ahorcamiento, han tenido lugar una vez que se finalizaron los procesos legales contra ellos después de que el Tribunal Supremo ratificara las sentencias a muerte contra ambos.
Las autoridades iraníes han confirmado más de 3.100 muertos en las protestas --entre ellos 600 "terroristas" y más de 2.400 civiles y agentes de las fuerzas de seguridad-- y han responsabilizado a fuerzas externas de avivar la violencia en las manifestaciones con el fin de justificar una posible intervención de Estados Unidos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó en varias ocasiones con lanzar una ofensiva contra Irán por la represión de las protestas y, si bien se embarcó en un nuevo proceso de negociaciones con Teherán para alcanzar un acuerdo nuclear, terminó por acometer por sorpresa una ofensiva conjunta con Israel.
El propio Trump reconoció el 5 de abril que su Gobierno envió armas a manifestantes durante las protestas con la esperanza de fomentar un levantamiento contra las autoridades, lo que llevó a Teherán a subrayar que estas palabras suponen un espaldarazo a la versión oficial sobre la implicación de personas armadas en las movilizaciones.
Por su parte, una comisión de investigación de Naciones Unidas afirmó el 17 de septiembre que las autoridades iraníes reprimieron las protestas antigubernamentales de una forma que puede describirse como "un ataque sistemático y generalizado" contra la población civil, por lo que podrían ser considerados como crímenes contra la humanidad.