Publicado 19/10/2026 14:00

Mujeres se concentran ante Sanidad para exigir más inversión pública en cáncer de mama y rechazar el uso interesado

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Archivo - Mamografía - PIXELFIT/ ISTOCK - Archivo

MADRID 19 Oct. (EUROPA PRESS) -

Mujeres se concentrarán este lunes ante el Ministerio de Sanidad en Madrid, así como en otras cinco ciudades, para exigir que se aumente la inversión pública en cáncer de mama, tanto en investigación como en tratamientos y cuidados, se promueva una atención humana e integral y se ponga fin al uso interesado de la enfermedad.

Por cuarto año consecutivo, en el Día Mundial contra el Cáncer de Mama, mujeres afectadas por esta enfermedad saldrán a la calle en Bilbao, Donostia, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Valencia y Valladolid bajo el lema 'El cáncer de mama no es rosa. Ningún cáncer lo es'.

De este modo, las mujeres buscan reivindicar que el cáncer de mama, que fue la causa de muerte de 6.839 personas en España en 2025 y del que se prevén 38.318 nuevos diagnósticos este año, no es un lazo, ni un color, ni una historia individual de superación, sino una enfermedad grave que exige políticas públicas, investigación y cuidados.

En las seis ciudades, se leerá un manifiesto con las exigencias de las mujeres, que ponen el foco en una mayor humanización de la atención. "No somos protocolos, sino que somos personas", ha aseverado Violeta Assiego, una de las impulsoras de las concentraciones, en declaraciones a Europa Press.

En este sentido, demandan que haya el número necesario de profesionales para posibilitar ese trato humano a cada paciente, que los especialistas las miren a los ojos y que la duración de las consultas sea suficiente para recibir las explicaciones necesarias sobre tratamientos, alternativas o efectos secundarios. Asimismo, piden que esta información sea comunicada de forma clara, accesible, comprensible y con empatía.

En paralelo, piden una atención integral, de forma que el abordaje de la enfermedad no se centre solo en los tratamientos, sino que englobe las secuelas, posibles efectos secundarios y otras necesidades de las pacientes, como fisioterapia, salud sexual, nutrición, apoyo psicológico o ejercicio físico. "Se va viendo que son elementos súper importantes para la supervivencia y la calidad de vida", ha subrayado Assiego.

Al hilo, reclaman una reforma laboral y administrativa que contemple la realidad del cáncer como enfermedad de largo recorrido, con protección durante los tratamientos y también después.

INVESTIGACIÓN Y ABORDAJE DE DESIGUALDADES

Una de cada ocho mujeres desarrollará un cáncer de mama a lo largo de su vida. Por ello, las mujeres hacen hincapié en la importancia de la investigación y reclaman que esta sea pública. "No podemos depender de las multinacionales ni de sus precios: la intervención del Estado en este campo es imprescindible", aseveran para exigir más inversión, especialmente en cáncer de mama metastásico.

"Es el gran olvidado", ha subrayado Violeta Assiego. Sin embargo, hasta un 30 por ciento de las mujeres diagnosticadas en estadios iniciales acabarán desarrollando metástasis, entre un cinco y un seis por ciento ya reciben el diagnóstico cuando la enfermedad está extendida y, además, es el responsable de la mayoría de las muertes por esta enfermedad.

Junto al impulso de la ciencia, reclaman que se acelere el acceso en España a los tratamientos innovadores para cáncer de mama aprobados por las agencias reguladoras. "La investigación es vida y debe centrarse en desarrollar terapias que superen resistencias, mejoren la calidad de vida y ofrezcan esperanza a quienes conviven con la metástasis", destaca el manifiesto.

Otro de los asuntos centrales es poner fin a las desigualdades en el acceso a diagnósticos, tratamientos y cuidados, de forma que la supervivencia y la calidad de vida no dependan del lugar de residencia ni de la capacidad económica. "Hay mujeres que se tienen que desplazar muchísimos kilómetros, cuando pueden, a recibir los tratamientos de quimio. Hay mujeres que no tienen acceso a las pruebas de prevención, a las mamografías", ha advertido Assiego.

En este punto, tras recordar que el cáncer de mama afecta cada vez a más mujeres jóvenes, ha instado a las instituciones públicas a hacer un "replanteamiento" de las pruebas de prevención y detección, con el objetivo de que estas no recaigan exclusivamente en la "responsabilidad individual" de cada mujer y que la edad de los cribados se adelante.

A su vez, demandan que se legisle para prohibir los contaminantes y químicos presentes en alimentos, productos de consumo cotidiano y entornos laborales, que pueden repercutir en la actividad hormonal y, cada vez más estudios, lo relacionan con un mayor riesgo de cáncer de mama. De esta forma, buscan que la prevención sea una responsabilidad compartida, en la que la industria también esté involucrada.

'PINKWASHING'

"Nos gustaría que no se instrumentalizara nuestra enfermedad por parte de las marcas para hacer negocio y que la inversión en tratamientos y en ensayos no dependa de la filantropía, sino que haya una inversión pública, que haya un compromiso público y que sean los presupuestos del Estado los que recojan esto", ha detallado Assiego.

Una de las críticas centrales de la concentración es contra el 'pinkwashing', es decir, el uso interesado del cáncer de mama por parte de marcas y empresas para obtener beneficio económico o mejorar su reputación.

Frente a ello, piden transparencia respecto a cuánto se recauda, cuánto se dona, en qué se invierte y qué gana la marca, que las pacientes tengan voz en cada acción que se haga en nombre de la enfermedad y que quien se aprovecha de ella asuma las consecuencias.

JORNADA DE LUCHA Y DE REIVINDICACIÓN

Las mujeres impulsoras de esta concentración ven este día como una "jornada de lucha y de reivindicación". Precisamente, Violeta Assiego ha detallado que se está viendo un cambio en las campañas que se realizan en este mes de octubre y, cada vez, se prescinde en mayor medida del color rosa y se fomenta más la participación de las pacientes.

"Esto nos parece positivo y yo creo que es un primer paso para que haya un cambio en la mirada y un cambio en lo que es la comprensión de que no podemos romantizar esta enfermedad, sino que es una enfermedad que efectivamente tiene una alta tasa de supervivencia, pero también es verdad que tiene una alta tasa de recaída", ha explicado.

No obstante, ha aseverado que aún no se han producido los "cambios suficientes" en lo que respecta a las políticas públicas. Por ello, espera que "cada vez acudan más y más mujeres, más personas, más compañeras y más gente de la ciudadanía" a estas concentraciones y se le dé más voz a las reivindicaciones.

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