Publicado 12/02/2026 00:30

Imputado bajo la ley antiterrorista el líder de la secta del caso Shakahola por la muerte de otras 52 personas en Kenia

También están acusadas en relación a los mismos hechos otras siete personas

El pastor Paul Mackenzie (derecha), junto a los otros siete imputados por la muerte de 52 personas en una aldea de Kilifi, Kenia. Mackenzie ya está acusado de la muerte de más de 400 adeptos de una secta a los que habría instado a practicar el ayuno
El pastor Paul Mackenzie (derecha), junto a los otros siete imputados por la muerte de 52 personas en una aldea de Kilifi, Kenia. Mackenzie ya está acusado de la muerte de más de 400 adeptos de una secta a los que habría instado a practicar el ayuno - FISCALÍA DE KENIA EN X

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Kenia ha imputado este miércoles a Paul Mackenzie, el líder de una secta cristiana acusado de la muerte de más de 400 personas en una zona boscosa de la localidad de Shakahola, contra el que se suma así otra acusación, esta vez por la muerte de más de medio centenar de personas en la aldea de Kwa Binzaro, en el interior del costero condado de Kilifi, por la que la entidad ha invocado la ley antiterrorista.

"El fiscal general ha vuelto a imputar al controvertido pastor Paul Mackenzie por diversos cargos en tres tribunales diferentes", ha anunciado el Ministerio Público en un comunicado difundido en redes sociales. Ante las tres cortes, la acusación ha incluido también a otras siete personas: Shallyne Temba, Kahindi Garama, Tom Mkonwe, Julius Luwali, Johnson Richard, Charles Musee y James Kahindi.

La principal imputación ha tenido lugar en el tribunal de Shanzu, en el condado de Mombasa, en el sureste del país, donde las ocho personas han sido imputadas por distintos cargos "en virtud de la Ley de Prevención del Terrorismo", incluidos "cargos por participar en actividades delictivas organizadas, dos cargos de radicalización, dos por facilitación de la comisión de un acto terrorista y posesión de un artículo relacionado con un delito contemplado en" la citada ley.

En particular, las ocho personas están acusadas de "promover un sistema de creencias extremistas al predicar contra la autoridad del Gobierno, adoptar un sistema de creencias extremistas contra la autoridad y facilitar la comisión de un acto terrorista", en el marco de "una secta religiosa radicalizada, Good News International Ministries, un grupo delictivo organizado que puso en peligro la vida de sus seguidores", en alusión al más de medio centenar de fallecidos.

El Ministerio Público ha informado de que los ocho imputados se han declarado inocentes y ha precisado que la vista judicial tendrá lugar el 4 de marzo de 2026, del mismo modo que en los otros dos casos.

Por otra parte, las ocho personas presuntamente implicadas en los hechos han sido llevadas también ante el juez principal del Tribunal de Justicia de Mombasa, Eric Wambo, "donde la Fiscalía los ha acusado de homicidio involuntario".

"Presuntamente, los acusados asesinaron a 29 personas en fecha desconocida entre enero y julio de 2025, en la zona de Kwa Binzaro", ha indicado la Fiscalía, sin precisar si estos 29 están incluidos en el grupo de 52 víctimas citado en el caso anterior o si se trataría de otro conjunto.

Por último, la Fiscalía también ha llevado a los imputados ante la magistrada Wendy Kagendo, del Tribunal Superior de Mombasa, donde han sido acusados de asesinato, si bien el comunicado no aclara de cuántas víctimas de este presunto delito habría.

Tras su comparecencia, "la jueza Kagendo ha ordenado que todos los acusados fueran escoltados a un hospital para una evaluación psiquiátrica", precisa la nota, que añade que, también en este caso, los ocho se han declarado inocentes.

La Fiscalía ya apuntó a finales de enero que estaba preparando una nueva acusación contra Mackenzie con motivo del hallazgo, meses antes, de nuevos cadáveres en la remota aldea de Kwa Binzaro, a unos 30 kilómetros de Shakahola, pese a que el pastor ya había sido arrestado, lo que podría indicar que la secta seguía activa en la región.

En el caso de Shakahola, los líderes de la secta instaron a los adeptos a practicar el ayuno hasta la muerte bajo la promesa de que se encontrarían con Jesucristo en una nueva vida. Durante meses, las autoridades realizaron excavaciones y exhumaciones en grandes extensiones de bosque.

La Policía Nacional keniana ha reconocido anteriormente deficiencias en el manejo de la tragedia, admitiendo que las lagunas en Inteligencia y coordinación durante las investigaciones entre las agencias de seguridad habrían contribuido a lo ocurrido.

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