Publicado 14/03/2026 16:10

Albares lamenta la muerte de Habermas, "una voz europea decididamente europeísta"

(I-D) El ministro de Exteriores, José Manuel Albares , durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, a 10 de marzo de 2026, en Madrid (España). El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el Real Decreto (RD) que garantiza el acceso a atención
(I-D) El ministro de Exteriores, José Manuel Albares , durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, a 10 de marzo de 2026, en Madrid (España). El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el Real Decreto (RD) que garantiza el acceso a atención - Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

MADRID 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación ha lamentado la muerte del filósofo y sociólogo alemán Jürgen Habermas, que ha fallecido a los 96 años este sábado. "Perdemos una voz europea decididamente europeísta", ha expresado el ministro.

Así lo ha expresado el responsable de Exteriores en su cuenta de la red social X, donde ha añadido que "en este momento crítico para Europa, su combate por la Europa federal y su voz defendiendo la razón y la democracia frente a la fuerza y la barbarie, seguirán guiando nuestros pasos".

Las obras principales de Habermas surgieron en Fráncfort, donde comenzó su carrera en la década de 1950 en el Instituto de Investigación Social junto a Theodor W. Adorno. En 1961 se doctoró en Marburgo con la obra 'La transformación estructural de la esfera pública'.

Tras unos años en la Universidad de Heidelberg, en 1964 asumió la cátedra de Filosofía y Sociología de Max Horkheimer en la Universidad de Fráncfort. De su conferencia inaugural surgió en 1968 el libro 'Conocimiento e interés' (1968). Durante la revuelta estudiantil, Habermas fue percibido como un partidario del movimiento, aunque rechazó su radicalización.

En 1971 se trasladó a Starnberg, cerca de Múnich, donde dirigió hasta 1981 el Instituto Max Planck para la Investigación de las Condiciones de Vida del Mundo Científico-Técnico. En su último año publicó su obra principal, 'Teoría de la acción comunicativa'. En 1983 regresó a Fráncfort, donde volvió a ocupar una cátedra de Filosofía hasta su jubilación en 1994.

En su vejez, que pasó a orillas del lago de Starnberg, se pronunció sobre cuestiones políticas, como la guerra de Kosovo, la investigación sobre el cerebro o los conflictos religiosos. Una característica de su discurso oral era la dificultad para hablar debido a una fisura palatina congénita.

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