Actualizado 25/10/2014 14:00

El volcán que podría cambiar la Humanidad

Volcán
Foto: REUTERS

NUEVA YORK, 19 Abr. (Notimérica/EP) -

   El Parque Nacional de Yellowstone, ubicado en el estado de Wyoming, el más antiguo del territorio, se asienta sobre uno de los volcanes más grandes del mundo y que aún está activo, el volcán de Yellowstone. Si entrara en erupción las consecuencias podrían ser catastróficas para toda la Humanidad.

   La erupción de un volcán de estas dimensiones no se ha producido en el corto plazo. De hecho, la última gran erupción fue hace más de 73.000 años, cuando estalló el volcán Toba en lo que ahora es la isla de Sumatra, en Indonesia. La fuerza con la que entró en erupción fue 10.000 veces superior a una de las más devastadoras del siglo XX: la del monte Santa Helena en 1980.

   La erupción del volcán Toba oscureció toda la atmósfera y supuso un aumento de las temperaturas de hasta 21 grados centígrados en las latitudes más altas, convirtiéndose en un ejemplo muy característico del "mecanismo de retroalimentación entre los volcanes y el cambio climático", según ha explicado Michael Rampino, biólogo y geólogo de la Universidad de Nueva York.

   El especialista ha afirmado que las tres cuartas partes de las especies de plantas del hemisferio norte murieron debido al desastre natural. Como consecuencia, según algunos estudios, esta disminución de la vegetación supuso una reducción de la población mundial a 10.000 personas, por lo que todos los seres humanos actuales serían los descendientes de quienes sobrevivieron entonces.

   El volcán de Yellowstone ha experimentado un ciclo regular de erupciones cada 600.000 años y la última ocurrió hace 640.000. Según este calendario, la próxima erupción ya habría tenido lugar. Aunque no sería tan potente como la del volcán Toba, sería 2.500 veces mayor que la ocurrida en el monte Santa Helena, lo que haría que la lava arrasase con todo lo que encontrase a su paso.

   El Grupo de Investigación de Sismología y Tectónica Activa de la Universidad de Utah ha tranquilizado a la población asegurando que "no hay evidencia de que una erupción catastrófica en el Parque Nacional de Yellowstone sea inminente".

   "A pesar de que una nueva erupción es teóricamente posible, es muy poco probable que ocurra en los próximos 1.000 o incluso 10.000 años", como ha explicado el científico Joel Achenach, de la Universidad de Utah, en su investigación 'Cuando Yellowstone explote'.